El flujo completo

Cada texto recorre siete estados antes de existir públicamente. El estado está guardado en el propio archivo del artículo, y el sitio está construido de forma que solo los artículos marcados como published generan una página. No hay forma de publicar “por accidente” un borrador.

  1. Idea. Una pregunta real que alguien escribe en un buscador.
  2. Borrador. Aquí sí usamos asistencia de IA, con las fuentes ya elegidas.
  3. Verificación de fuentes. Cada afirmación técnica se contrasta contra la fuente primaria: el soporte del juego, el fabricante, el organismo oficial.
  4. Edición humana. Reescritura, contexto boliviano, tono y eliminación de lo que no aporta.
  5. Revisión de políticas. Que no haya cracks, cheats, mercados grises, promesas imposibles ni títulos que prometan más de lo que el texto entrega.
  6. Aprobación. Una persona da el visto bueno final.
  7. Publicación. Con fecha, firma y fuentes visibles.

Qué papel tiene la IA

Usamos modelos de lenguaje para preparar borradores y estructurar información ya verificada. No los usamos como fuente. Un modelo no sabe cuánto cuesta una recarga en Bolivia ni qué cambió Riot en la última actualización; eso se comprueba contra la documentación oficial y, cuando existe, contra una prueba propia.

Ningún artículo se publica sin que una persona lo lea completo. Esa persona es responsable del resultado, no el modelo.

Jerarquía de fuentes

Cuando dos fuentes se contradicen, gana la de arriba:

  1. Documentación oficial del producto: soporte del juego, del fabricante del dispositivo, del sistema operativo o de la plataforma.
  2. Organismos públicos y de estadística: entidades bolivianas, organismos internacionales, informes de medición reconocidos.
  3. Prueba propia documentada: con el equipo, la versión y las condiciones a la vista, para que puedas repetirla.
  4. Medios especializados: solo para contexto, nunca como única base de una afirmación técnica.

Las fuentes van al pie del artículo, con enlace directo y no escondidas en el texto.

Fechas y caducidad

Los precios, los requisitos de un juego, los planes de una suscripción y las fechas de un torneo caducan. Por eso cada artículo lleva fecha de publicación, fecha de última actualización cuando corresponde y, en la ficha técnica, la fecha en que se verificaron los datos volátiles.

Cuando revisamos un artículo y cambia algo material, actualizamos la fecha de modificación. Cuando solo corregimos una errata, no la tocamos: no queremos usar la fecha como señal de frescura artificial.

Contexto boliviano

Un artículo no se “localiza” cambiando palabras. Escribimos celular, no móvil; los precios van en bolivianos y siempre con la fecha en que se comprobaron; y si un evento ocurre en Santa Cruz decimos Santa Cruz, no “en Bolivia”. Si no pudimos verificar la disponibilidad local de algo, no escribimos “disponible en Bolivia”.

Correcciones

Si encuentras un error, escríbenos desde la página de contacto. Tratamos las correcciones factuales como prioridad sobre cualquier otra cosa en la cola. Cuando un cambio altera el sentido de una recomendación, lo dejamos indicado en el propio artículo en lugar de editarlo en silencio.

Independencia y publicidad

El sitio se financia con publicidad de Google. Los anuncios los coloca Google; nosotros decidimos dónde no pueden aparecer, y los mantenemos fuera de la navegación, de los botones y de las páginas legales. No aceptamos pagos por reseñas, menciones ni enlaces, y no usamos enlaces de afiliación sin declararlos.

Nunca te pediremos que hagas clic en un anuncio, y jamás publicaremos contenido cuyo único propósito sea generar impresiones publicitarias.