Valorant tiene requisitos gráficos modestos, pero también exige versiones concretas de Windows y funciones de seguridad que no aparecen en algunas listas antiguas. Conviene revisar ambas cosas antes de descargarlo.
Los tres niveles oficiales
Riot no publica un solo conjunto de requisitos, sino tres, cada uno atado a un objetivo de cuadros por segundo. Es una forma útil de presentarlo, porque “puede correrlo” y “se puede jugar competitivo” no son lo mismo.
| Nivel | Procesador | Gráfica | RAM |
|---|---|---|---|
| Mínimo (30 FPS) | Intel Core 2 Duo E8400 / AMD Athlon 200GE | Intel HD 4000 / Radeon R5 200 | 4 GB |
| Recomendado (60 FPS) | Intel Core i3-4150 / AMD Ryzen 3 1200 | GeForce GT 730 / Radeon R7 240 | 4 GB |
| Alto rendimiento (144+ FPS) | Intel Core i5-4460 / AMD Ryzen 5 2600X | GeForce GTX 1050 Ti / Radeon R7 370 | 8 GB |
La tabla separa el mínimo para abrir el juego de los objetivos de 60 y 144 FPS. Compara tu hardware con la fila que corresponda a la fluidez que buscas.
Requisitos de sistema y seguridad
Además del hardware, Valorant exige Windows 10 (compilación 19041 o superior) o Windows 11, en 64 bits, y un procesador con soporte de SSE 4.2 o AVX.
Riot todavía admite Windows 10 para el juego, pero Microsoft finalizó su soporte general el 14 de octubre de 2025. Que Valorant abra no convierte ese sistema en una opción segura a largo plazo: usa Windows 11 si el equipo es compatible o revisa las opciones de seguridad extendida de Microsoft.
Y en Windows 11, el juego requiere UEFI Secure Boot y TPM 2.0 activados. Es un requisito del sistema anticheat de Riot, no de rendimiento. Una PC potente con Secure Boot desactivado o arrancando en modo BIOS heredado no entra al juego, por mucha gráfica que tenga.
Es una causa habitual del mensaje “mi PC cumple todo y no me deja jugar”.
Dónde mirar cada dato en Windows
No hace falta instalar nada ni usar páginas de “¿puede correrlo?”. Windows trae todo.
Procesador y memoria
Abre Configuración → Sistema → Acerca de. Ahí aparece el modelo exacto del procesador y la RAM instalada. Anota el modelo completo, con el número: “Intel Core i5” sin más no dice nada, porque un i5 de 2011 y uno de 2023 no se parecen.
Tarjeta gráfica
Presiona Windows + R, escribe dxdiag y pulsa Enter. En la pestaña Pantalla verás el
nombre de la gráfica y su memoria dedicada. “Intel UHD Graphics” o “AMD Radeon Graphics” son
familias con modelos de capacidades muy distintas: anota el modelo exacto y compáralo con la
Intel HD 4000 o la Radeon R5 200 de la tabla oficial.
El Administrador de tareas también sirve: en la pestaña Rendimiento, la sección GPU muestra el modelo y la memoria dedicada.
TPM 2.0
Windows + R, escribe tpm.msc y pulsa Enter. Si la ventana dice que el TPM está listo para
usarse y la versión de especificación es 2.0, estás bien. Si dice que no se encuentra un TPM
compatible, hay que revisar la configuración del firmware de la placa: en muchos equipos el
módulo existe pero viene desactivado, con nombres como PTT (Intel) o fTPM (AMD).
Secure Boot
Windows + R, escribe msinfo32. En el resumen del sistema busca Estado de arranque
seguro. Tiene que decir Activado, y el Modo BIOS tiene que decir UEFI. Si el modo BIOS
dice Heredado, activar Secure Boot no es un interruptor: implica convertir el disco al
esquema GPT, y eso conviene hacerlo con calma y con respaldo.
Espacio en disco y descarga
Valorant crece con cada acto. Conviene reservar bastante más espacio del que ocupa la instalación inicial, porque las actualizaciones necesitan margen para descomprimirse: quedarse sin disco a mitad de un parche es una forma habitual de terminar reinstalando.
La descarga inicial y los parches pueden consumir varios gigabytes. Si tu plan de datos es limitado, usa una conexión Wi-Fi estable y deja margen adicional en el disco para que el instalador descomprima los archivos.
Si cumples los requisitos y va mal igual
La fila mínima de Riot apunta a 30 FPS; no garantiza el mismo resultado en toda PC ni una experiencia competitiva fluida. Antes de concluir que tu equipo no da:
- Actualiza el controlador de la gráfica desde la página del fabricante para instalar una versión compatible con el modelo y el sistema.
- Comprueba que el juego use la gráfica dedicada. En laptops con gráficos integrados y dedicados, Windows a veces asigna la integrada. Se corrige en Configuración → Sistema → Pantalla → Gráficos.
- Activa las optimizaciones para juegos en ventanas en Windows 11 si juegas en ventana sin bordes. Reducen la latencia respecto al modo ventana clásico.
- Revisa la temperatura. Una laptop con el disipador saturado de polvo pierde rendimiento de forma progresiva; es la explicación típica de que los primeros minutos vayan bien.
Si después de eso los FPS siguen bajos, el problema ya es de capacidad, y la guía de cómo mejorar los FPS en una PC modesta cubre qué ajustes devuelven más rendimiento por cada punto de calidad que sacrificas.
Una nota sobre las fechas
Los requisitos de un juego con servicio en vivo cambian. Riot ha subido el piso de sistema operativo y ha añadido requisitos de seguridad más de una vez desde el lanzamiento. La tabla de arriba refleja lo publicado por Riot en la fecha de verificación de este artículo; si vas a comprar hardware basándote en ella, contrasta primero con la página oficial.
